Es que es escuchar esta maldita canción y acordarme tanto de ti.. Jamás comprenderé por qué en los casi tres años que estuve contigo, te comportaste tan mal conmigo. Porque sé que tengo culpa en muchas cosas con muchas personas, pero ahí fue todo tuyo y estoy más que segura de ello. Tantos altibajos, el dejarlo y volver... Sé que ninguno fue culpa mía, porque yo siempre estuve ahí, esperando a que volvieses y cuando volvías, yo corría tras de ti, y si no volvías, al poco ahí iba yo.
Ese 25 de febrero podría habérmelo ahorrado, podría haber disfrutado de un fin de semana aquí y decidí ir... ¿Para qué? ¿Para que te comportases de esa manera conmigo? ¿Para molestarme aún más con aquello..? No sabes lo que duele ahora.
Yo lo veía, tú lo sabías, y ni siquiera poco después de que se acabase, sin recibir una respuesta... Ahí estaba.
Y tras tres meses sin una respuesta... Ahí aparecen unas maravillosas imágenes que hacen que se me haga un nudo en el estómago, que sienta como una patada en el centro del corazón y... Joder.
Jamás entenderé esa forma de tratarme durante todo el tiempo, porque eso no ha sido más que la parte de después.
Y es que cuando querías, yo era tan feliz... Y realmente hay tantas canciones que me recuerdan a ti...
Mil perdones, pero valiente zorra asquerosa
Ahora da la sensación
de que todo está en mis venas...
Circulando en mi interior,
retorciendo mis arterias.
Se quedó grabado a hierro
en las yemas de mis dedos,
protegiéndome del roce
del contacto con tu fuego.
Porque nada vale nada
en un lado o en el otro
se equilibra la balanza
y duele todo, tanto todo.
En un lado todo el daño,
todo lo bueno en el otro
pero tú nunca en el centro,
siempre haciendo algún destrozo.
Y ya no puedo coserme,
reinventarme ni quererme.
Ha sido todo tan raro,
sucedió todo tan fuerte.
Ahora da la sensación,
de que todo está en mis venas.
Ley de la gravitación,
y al caerme me repongo
proyectándome hacia el cielo,
busco aire, encuentro polvo.
Porque nada vale nada
en un lado o en el otro,
se equilibra la balanza
y duele todo, tanto todo.
En un lado todo el daño,
todo lo bueno en el otro
pero tú nunca en el centro,
siempre haciendo algún destrozo.
Y ya no puedo coserme,
reinventarme ni quererme
ha sido todo tan raro,
sucedió todo tan fuerte...